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sábado, 1 de septiembre de 2012

La Ciudad y la Ciudad


Historia de dos ciudades

El cadáver de una chica aparece en un parque de la ciudad de Besźel. No estamos ante una chica cualquiera. Pero tampoco Besźel es una ciudad al uso. ¿Cuál es su particularidad? Ul Qoma. Una segunda ciudad que comparte el mismo espacio físico que la primera sin llegar nunca a cruzarse. ¿Fueron dos ciudades que decidieron conquistar el mismo trozo de mapa? ¿El origen es una ciudad dividida en dos mitades internas? Mientras que el lector va aceptando las reglas implícitas de este espacio geográfico siamés, Tyler Borlú, detective besźelí, tendrá que darle identidad a su victima, así cómo encontrar un móvil que la hiciera acabar tirada y sin vida.


Los sospechosos y las ciudades se irán turnando. Misterios arqueológicos empezarán a cobrar protagonismo, nacionalismos violentos, la sombra de una tercera ciudad parásito y la amenaza de la Brecha, una fuerza desconocida que absorbe a aquellos que vulneran las rocambolescas leyes de coexistencia de Ul Qoma y Besźel.

Todas las piezas en el tablero convergen para llevar a cabo el plan maestro de la mente creativamente enfermiza de Miéville. Un juego de espejo y reflejos distorsionados que, para bien o para mal, sorprenderá a propios y a extraños, a foráneos y a conocedores del autor londinense.


viernes, 10 de febrero de 2012

El fantasma enamorado


Morirse con efecto boomerang

La muerte es comúnmente entendida como un punto y final. Zas. C’est fini. ¿Pero y si sólo fuera un punto y seguido? ¿Y si ni siquiera fuera un punto, sino una breve pausa dramática en esa inmensa oración subordinada que es la vida? Así lo vive Ben Gould, cuando un día, en plena calle, tropieza de una forma tan violenta que el impacto contra el suelo lo mata. Al menos durante cinco segundos. Porque, contra todo pronóstico, vuelve a la vida. Eso sí, el camino de regreso no lo hace solo. Un fantasma, un mendigo asesino, el Ángel de la Muerte, una jauría de criaturas caninas y ciertas e incomprensibles habilidades lo acompañan.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Muero por dentro


David Selig es un telépata que está a punto de dejar de serlo. Al menos, eso es lo que él traduce del descenso de poder que está viviendo en sus propias carnes. Él, que nunca tuvo problemas en hundirse en los pensamientos de las personas y en la verdadera naturaleza de éstas, ve cómo la dificultad de esta acción aumenta por momentos. Donde antes podía escuchar pensamientos, ideas, secretos no revelados, ahora hay zumbidos y, en último término, silencio.