La insorportable levedad del sentido del humor
William Rostler (1926, Norteamérica) decía que cuando uno no tiene sentido del humor, está a merced de los demás. Y paradójicamente Milan Kundera (1929, República Checa) tuerce, gira y disecciona las palabras de Rostler en esta novela. En un acto de amor ridículo, Ludvik, protagonista de la novela, se convierte en antagonista de un sistema comunista aún demasiado joven para saber reírse de sí mismo. Tras enviar una postal en la que muestra cierto escepticismo en código de humor sobre los cambios sociales que están aconteciendo, la respuesta de su círculo es unánime. Destierro.









